Con el acta de un hermano iba por bono millonario, pero fue descubierto al ser dos años mayor

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Pagó cinco mil dólares por el derecho de entrenar a un niño que creía tener 11 años, lo había preparado por 24 meses con el objetivo de que firme en 2029, un proceso que requirió de tres viajes a Colombia y hasta seis «try-outs» en una semana. La cotización que ya alcanzaba los tres millones de dólares justificaba la inversión y el sacrificio.

Pero la investigación que se vio obligado pagar para despejar los rumores incluyó hasta la revisión de la dentadura y allí confirmó que el murmullo que corría como pólvora era cierto. El niño era dos años mayor, una información que desplomó su valor.

El hecho se confirmó el mes pasado en La Romana con un niño de 14 años, pero que sus padres se habrían confabulado con el entrenador que originalmente lo «pasó» para presentarlo con la documentación de un hermano dos años menor.

Personas cercanas al caso hablaron con Diario Libre bajo la condición de no revelar su identidad para no afectar la imagen de un menor de edad y, además, a quien la revelación de la noticia en su entorno le ha afectado en lo emocional.

Un evento que se repite

Es el más reciente goteo que se hace público de casos de la alteración de identidad con la intención de engañar al sistema de evaluación y reclutamientos de talentos con el fin de conseguir un dinero mayor al momento de rubricar la firma al profesionalismo.